“Más allá de heteros y homosexuales”

OPINIÃO | ERASMO LAZCANO LOPÉZ

 

Quiero comenzar diciendo que tengo un hijo adoptivo, al que adoro, y es gay, aunque nunca me lo ha dicho, y no por falta de confianza, ni miedo a represalias de mi parte, sino porque está seguro de que siempre lo he sabido, y nunca ha mellado en nada mi cariño por él, sabiendo de su preferencia sexual. Por ello nunca ha sentido la necesidad de decirme algo que es evidente, cuando de antemano sabe que lo apruebo. De esta misma forma me ha pasado con algunos de mis mejores amigos, donde nunca ha mediado una conversación aclaratoria, puesto que la hemos sentido innecesaria, algunos, y por el gran cariño que nos tenemos, cuando me lo han querido sugerir, les he hecho ver que, por el concepto de hombre que se conoce, en que tenemos que ser valientes, buenos padres, buenos hijos y buenos amigos, ellos son más hombres que muchos que presumen de serlo.
En estos días, mirando las noticias, he visto cómo en varias partes del mundo se celebran las Jornadas del “Orgullo Gay”, y con ellas, toda la parafernalia que ésta trae aparejada. La verdad es que veo innecesarias muchas de esas apologías, no creo que para que el mundo, los gobiernos o las personas tengan que reconocer sus derechos, haya que dedicar jornadas de orgías públicas, no veo tampoco la necesidad de que para pedir reivindicaciones, tengan que salir en carrozas, semidesnudos, dando gritos eufóricos, con vasos de alcohol en las manos, consumiendo drogas y realizando acciones que demuestren su homosexualidad. Sería mucho mejor si esas jornadas y tiempo que se les dedica, se utilizaran en dar ciclos de conferencias en escuelas, universidades, empresas, alcaldías, etc., se organizaran festivales de cine con este tema, se prepararan programaciones de televisión y radio para pasarlas durante esas fechas, donde especialistas expusieran ejemplos de discriminación y cómo combatirlas, pudieran organizarse también ferias del libro y dedicarlas a escritores y artistas que enfoquen su obra en aspectos como estos, en fin, todo esto encaminado a demostrar que la homosexualidad no es una enfermedad ni una desviación del ser humano, solamente la elección personal de la sexualidad de cada cual.
Si fuera homosexual, estuviera en contra de esas jornadas, que para nada dicen ni definen a una persona homosexual, no creo que ningún hombre o mujer que lo sea y se respete, quiera que lo recuerden por una imagen como esta, encima de una carroza, semidesnudo, dando gritos y lleno de plumas, con un vaso de alcohol en la mano y rojo de tanta droga. Estoy seguro de que esa no es la imagen que quieren para ellos, o que perdure en la mente de sus hijos, amigos y familiares.
Encuentro muy bien que no se escondan, que sean y se enseñen tales y como son, que se acepten y exijan, con su actitud, que los acepten los demás. Pero si estuviese en su lugar, lo haría más desde la persona que soy, siendo mejor profesional, mejor amigo o amiga, mejor padre o madre, mejor hijo o hija, mejor esposa o esposo, pero sobre todo: MEJOR SER HUMANO. Desde esta plataforma serán mejor ganadas esas reivindicaciones que hoy se exigen, o por lo menos más que encima de la ya citada carroza.
No creo que sea una prioridad para la ya bien reconocida Comunidad Gay, que asocien su elección sexual al alcohol, la droga, la histeria y al andar desnudos, pues ustedes, como yo, estarán de acuerdo en que todos los extremos son malos, hablar de ellos en estos tiempos es complicado, pues siempre habrá quien te quiera tildar de homofóbico, hoy en día se ha convertido en una tendencia y nadie se atreve a hacerlo. Yo estoy muy lejos de serlo, pero hay que ser valiente y pretendo que este artículo, más que todo, haga reflexionar a hombres y mujeres que asumen su sexualidad, cualquiera que sea, desde el respecto y la ética. Esos que, como mi hijo, o mi mejor amigo, la llevan con orgullo, honor y elegancia, gozando del respecto y la admiración de todos, y que ven más al ser humano que son, que a su preferencia sexual.
Yo también siento orgullo de ser heterosexual, y noto que hoy los que lo somos, andamos tildados de anticuados y trogloditas, ya, si te declaras totalmente hetero, queda vedada para ti la posibilidad de ser conductor de TV, Estilista, Modisto, Diseñador, Peluquero, etc. Pues de antemano se presupone estar privado del buen gusto y como ven también, esto es una discriminación. Así y todo soy y seguiré siendo hetero, lo que nunca estaré de acuerdo es en que un día declaren una Jornada del “Orgullo Hetero”, ni que nadie me diga que tenemos que luchar por nuestras reivindicaciones subidos en una carroza levantando pesas y enseñando bíceps y pectorales. Quiero ser un hetero normal, que nadie me quiera y respete por hetero, sino por el ser humano que soy, y que dentro de todas mis virtudes de hetero, está la de respetar la elección sexual de cada cual, sin discriminación de ningún tipo, y que mi hijo y mi amigo sigan gozando de mi cariño y respeto, por el tan solo hecho de que lo merecen, independientemente de la orientación sexual que hayan elegido.
*Master en Ciencias

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